Lámpara linterna japonesa Kunoichi Ampliar

Kunoichi くノ一

025L

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Las kunoichi son mujeres ninja o practicantes de ninpo. Fueron utilizadas como asesinas y espías.

El entrenamiento habitual de las kunoichi difería radicalmente en el conjunto de habilidades del ninja, si bien mantenían un núcleo común: taijutsu, kenjutsu, ninjutsu, etc. Se las instruía específicamente en un grupo de destrezas único que sólo una mujer podía usar. Este abanico técnico convertía a la kunoichi en una versátil herramienta contra el hombre. Normalmente no tenía conciencia de tener compañeras, ya que el comandante la mantenía constantemente en la creencia de ser la única pupila, ya que así se aseguraba la eficacia y lealtad de ésta a través del vínculo emocional.

La principal jonin ninja de clanes femeninos fue Chiyome Mochizuki de la familia ninja de Koga, quien entrenaba niñas huérfanas e indigentes dándoles trato de monjas y utilizando sus servicios como espías.

Las Kunoichi, como ya se mencionó, servían como espías seduciendo señores feudales para matarlos o conseguir información importante. Se dice que la belleza de las Kunoichi era tan grande que no había hombre que se resistiera a su mortal seducción.

Las ninja fueron entrenadas principalmente para la seducción y es por ello que su enseñanza también abarcaba las relaciones sexuales, llegando incluso hasta el matrimonio para cumplir la misión.

Se cree que el término deriva del nombre de los caracteres que se asemejan a los tres golpes en la letra kanji para mujer ( onna); se dice en el orden en que están escritos: ku () - no () - ichi ().

Durante los primeros años, las practicantes de ninjutsu siguen el mismo entrenamiento que sus contra partes masculinas, practicando junto a ellos. Luego, su entrenamiento se centra más en los disfraces, venenos, y el uso de su género a una ventaja. Por lo general, se disfrazan de geishas, prostitutas, artistas, adivinas así como de empleadas domésticas, lo que les permitiría muchas oportunidades para obtener información o acercarse a una víctima.

Las prendas femeninas ofrecían la posibilidad de esconder armas entre los pliegues de ropa. Aprendían a usar el Tessen o abanico japonés, así como a aprovechar los palillos para sujetar el pelo en forma de Bo shuriken.

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